Completo equipo de audio en un Seat 600

Bien es cierto que la tecnología avanza cada día más, y que los coches que solemos ver dentro de los talleres para instalar algún tipo de componente tecnológico suelen estar "bautizados" no más allá de 10 o 15 años. No obstante Autolan haciendo gala de su amplio abanico de ofertas, también trabaja con coches clásicos, de época e incluso algún que otro vehículo destacado en museos o familias de renombre internacional.
La muestra la plasmamos en este Seat 600 de la época de los años 60, al cual el propietario ha decidido instalarle un equipo completo de audio, amplificador, subwoofer y vías separadas delanteras. Todo un handicap que entra en Autolan de vez en cuando, y que sirve para demostrar el potencial de unos profesionales que luchan a diario con tecnologías Can-Bus y fibras ópticas, pero que no se acobardan delante de retos como el aquí descrito. ¿será tan fácil como parece trabajar en un vehículo de estar características? veámoslo.
Las pautas de trabajo en Autolan no diferencian entre precio o edad, por lo que la protección y el cuidado de las zonas a trabajar se resguardan con mucho cuidado. El trabajo en este 600 residía en la voluntad del propietario de montarle un equipo completo de audio. Pero un coche de los años 60 no disponía de ningún tipo de hueco de serie para altavoces, y menos huecos para subwoofers o amplificadores, por lo que las manos artesanas de nuestros técnicos de taller se ponen manos a la obra en construir un nuevo salpicadero para adaptarlo bajo el de origen e integrar allí mismo el kit de vías delanteras y el radio-CD.
Uno de los puntos a debatir en ese mismo momento estuvo relacionado con el mecanismo manual que impulsaba agua al limpiaparabrisas, dado que estaba en la zona de trabajo y estaba sentenciado a quedar escondido al plasmar el nuevo añadido del salpicadero. Por otro lado el mecanismo es tan simple para el año en que vivimos que querer desplazarlo nos proporcionaba más problemas que soluciones, por lo que la solución fue el localizar el mismo mecanismo pero de unos años posteriores cuyo funcionamiento ya disponía de un sistema más mecánico que no manual.
El nuevo salpicadero una vez tapizado, recibe el alojamiento de los altavoces y de la radio-CD y es montado en su emplazamiento, dando un resultado a lo que el cliente buscaba y además entonando un look que para nada desentona con el estilo retro que el propio 600 trae consigo.
Tanto el acabado como las formas, se han trabajado simulando los estilos de los años 60-70, motivo por el cual los altavoces no se han montado en puerta, si no que se ha realizado en los rincones del salpicadero,. Así como el bajo-salpicadero no se ha texturizado pues no era lógico en aquella época dado que los plásticos no eran un material que se viera dentro de un coche, y se ha tapizado con un material que simula el antiguo "eskay" de un color a juego con los propios asientos de este coche en cuestión.
La imagen y las terminaciones son una adaptación perfecta a lo retro, detalle del cual no puede pasar desapercibido son los detalles a orillas de los altavoces a modo de aquellos cromados que hacían furor en las gamas altas de los 600-D-especiales.
Realmente un trabajo que tiene mayor complicación en acertar en los detalles adaptados a un coche de esta línea, que en su ejecución, aunque no todo era tan llano como parece, pues aun no teniendo redes de fibra óptica las dificultades técnicas estaban esperado.
Tocaba turno a trabajar la zona del subwoofer y del amplificador, y nada se preveía un problema a excepción de que aquí los cálculos técnicos tenían más dificultad que en un coche de la actualidad. ¿porqué? Sencillamente por que por aquel entonces no existía el hoy conocido alternador que nos entrega una tensión altamente controlada, si no que en su lugar encontrábamos la dinamo.
Este simple hecho hace que los conocimientos que un instalador ha de aplicar a un equipo de estas características se empleen al máximo dado que las secciones de los cableados y la estabilización de la corriente de consumo son críticas para un buen resultado.
Los técnicos de Autolan están altamente capacitados para estas situaciones y tras la elección de cables, marcas y componentes, realizan su instalación con un éxito asegurado.
De este modo se fabrica un cajón que se albergará en la parte posterior del habitáculo, justo en la zona de los asientos posteriores. En dicho cajón se dan cabida un subwoofer de bajo calibre en composición bass-reflex para potenciar con menor potencia la falta de tamaño del altavoz. La etapa montada de la firma Coral es la encargada de mover las vías delanteras y el sub gracias a su gran calidad de la fuente de alimentación y estabilización que en su interior lleva, y su dínámica a bajo volumen.
Sin lugar a dudas, un trabajo en el que lejos de pensar en una simplicidad, hay que conocer a fondo los componentes que se instalaban en los años 60-70 en estos coches, para que visualmente no se vea un resultado fuera de tono, y a la vez trabajar en consecuencia de lo eléctrico y mecánico para hacer un equipo que además de sonar, no esté fatigando al coche ni a su instalación eléctrica.
