Impresionante equipo de audio en un BMW 330 Cabrio

La gran mayoría de instalaciones para un coche no reviste mayor secreto que saber montar y conexionar los diferentes componentes. El problema reside en ser capaces de hacer lo mismo en espacios reducidos o incluso en espacios casi inexistentes.
Dentro de cualquier vehículo los rincones y el espacio del propio maletero son suficientes para instalar un equipo de audio, no obstante si pretendemos ocupar el mínimo espacio teniendo en cuenta que dentro del maletero se recoge una capota eléctrica y que hablamos de un coche de 2+2 plazas, estamos ante un problema para la mayoría de instaladores. En Autolan no nos asustamos fácilmente ya que estos trabajos motivan nuestra imaginación y hacen que saquemos a la luz todo aquello de lo que somos capaces.

Tras tomarnos nuestro tiempo en proteger las partes más delicadas del interior y del exterior del vehículo para evitar roces innecesarios, procedimos a estudiar los posibles rincones que disponíamos para montar los dos accesorios que tenían que ubicarse a la fuerza en el maletero: el subwoofer y la etapa.
La etapa relativamente no nos preocupaba demasiado puesto que sus dimensiones nos permitían jugar en varios emplazamientos, no obstante el "kit" de la cuestión era ¿donde montamos un subwoofer de 10" teniendo en cuenta que necesita cerca de 40 litros de aire para funcionar correctamente?Aquí los técnicos de Autolan si que tenían que hilar fino. Ya de por si un coche de estas características dispone de poco espacio, y menos si tenemos en cuenta el mecanismo basculante del techo dentro del maletero. Era misión casi imposible...
Tras varios intentos, los responsables de este montaje tenían la solución. Simplemente se debía sacrificar el reposabrazos trasero y proyectar un agujero entre el maletero y dicho apoyabrazos. Gracias a disponer en esa zona de un espacio utilizado en según qué modelos para el denominado "portaesquies", teníamos la posibilidad de conseguir la distancia y el aire necesario para que el subwoofer de Kenwood trabajara sobre seguro.

Lo primero era adaptar el hueco al altavoz. 10 pulgadas era el tamaño máximo que nos permitía la abertura del reposabrazos, dado que si intentábamos montar algo mayor, la membrana al desplazarse podía rozar contra el asiento trasero. No nos preocupaba. El tamaño y la ubicación del subwoofer eran suficiente como para sonorizar de subgraves este tipo de coche incluso con la capota abierta.


Solventado el trabajo de adaptar el "hermano mayor" ahora tocaba a los altavoces delanteros. Los medio/woofers se posicionaron en el hueco de serie del propio BMW en puerta. Su posición es correcta y al tratar con materiales de gran calidad, el sonido emitido es ya de por si limpio y claro. No obstante para los tweeters teníamos que encontrar una nueva posición para conseguir encontrar un mayor realismo en el sonido.
Varias escuchas y varios emplazamientos provisionales, hacen decidir a nuestro instalador en montar los agudos hacia la parte baja del montante y con una inclinación muy concreta. Tras trabajar a fondo el montante original destapizándolo, se procede a fabricar el nuevo soporte con la maestría que caracteriza nuestros trabajos.


La etapa, una Kenwood KAC-8404 era la encargada de mover el altavoz de subgrabes, y la parte frontal del vehículo. Puede que este amplificador fuera el elemento que se podía instalar con mayor facilidad, puesto que al tener una forma relativamente plana, podía ubicarse en cualquier pared del maletero. No obstante esta maniobra se complicaba dado que al recogerse el techo rígido del BMW 330, ocupar espacios en el portaequipajes era peligroso. Tras estudiar los movimientos del mecanismo de apertura del techo y su posición final en el maletero pudo decidirse el emplazamiento de la etapa en posición vertical y justo tras el trabajado subwoofer.
El trabajo de integrar al 100% el amplificador al maletero se dirigió hacia una disimulada y fina moldura que abraza la etapa, tapizada del mismo tejido gris que monta de serie este BMW. Consiguiendo con estos detalles no romper con el diseño y la elegancia de los colores y tejidos que los diseñadores de la marca han decidido para este 330.

En el aspecto cableados, como siempre en Autolan nos lo tomamos muy a pecho. La finalidad la basamos en la pulcritud que ha de tener algo añadido a lo de serie, por lo que nos esmeramos (y prueba de ello las imágenes adjuntas) en proteger, enfundar y seguir los mismos caminos que la marca, para conseguir una integración óptima en lo que se ve y también en aquello que queda oculto.



Como puede comprobarse en las fotografías, el trabajo de integración es impresionante, así como el sonido limpio y presente que se ha conseguido en un habitáculo de reducidas dimensiones y de espacios mínimos para trabajar. El resultado final ha dado su fruto, puesto que nuestra meta siempre se basa en conseguir lo que el cliente desea sin romper con el loock original del coche y siempre adaptando formas, colores y tejidos a aquellos que la marca monta de serie.


En breve podréis comprobar en próximas entregas, cómo un trabajo como este tan perfeccionista evoluciona en variaciones para volver a conquistar al dueño del vehículo y satisfacer a los componentes de Autolan al entregar un trabajo de diez.

