No es la primera vez que el propietario de un coche convive con un montaje no adecuado al nivel de dicho vehículo. Sea por haber sido realizado por un aficionado o por falta de profesionalidad, hay veces que se encuentran montajes que necesitan de unos retoques para su mejora. En este Jaguar S-Type V8 nos encontramos con dicho problema y enseguida se hizo previsión de su solución.
Además el propietario tenía en mente instalar un Stinger DSI, motivo que encauzó el proyecto a realizar una remodelación artesana de la cónsola central. Se montarían los dos accesorios y el coche renovaría su espíritu Jaguar.

En cualquier trabajo existen varios trayectos a seguir, encontramos el camino rápido que muchas veces deja entrever grandes faltas en los acabados, y el camino largo que aunque sea el que más complicaciones trae consigo, es el que mejores acabados denota. Esta comparación hace referencia al hecho de que para poder entregar al cliente un trabajo exquisito, se han de desmontar partes de la cónsola del salpicadero que realmente no vamos a modificar, pero que necesitan de un retoque para finalizar el proyecto con satisfacción.

Hemos de empezar el trayecto, y este ha de partir de una base con fundamento, de una estructura sólida. Esta reflexión es uno de los muchos pilares en los que Autolan basa el éxito de sus instalaciones, al igual que un ebanista talla sus imágenes sobre una gran y robusta base de madera.
Este paso que para muchos "profesionales" es del todo prescindible, no lo es, y tiene un tiempo de creación que hace que al final del trabajo la integración alcance su punto máximo de perfección. No existirán malos encajes, ni deformaciones con el tiempo. Nuestros trabajos se garantizan por si solos.

Tal y como hacemos referencia en nuestros comentarios, la artesanía es nuestra arma de trabajo. Prueba de ello son todos y cada uno de los pasos que seguimos en el proceso de creación, y para dar fe de ello solo tenemos que observar la siguiente ilustración donde la unión del propio salpicadero con la forma creada es perfecta. De nuevo la labor humana supera las expectativas.

En el momento de comprobar que los encajes son los correctos, se le da forma a la creación. Las curvas, entradas y salientes no son fruto de la casualidad, pues nuestros técnicos siempre procuran que el resultado óptico final se conjugue perfectamente con el estilo de coche y su línea exterior e interior.
En este caso un coche como es este Jaguar solo podía permitirse montar una moldura con formas muy señoriales, muy finas pero que a la vez denotarán mucho carácter.

Para el acabado final, la creación se texturiza y se pinta con la misma estructura rugosa y con el mismo color que el resto del salpicadero. Se consigue de esta manera que la mezcla entre el interior del vehículo y una pieza de creación posterior sean perfectas, consiguiendo además que esta pase lo máximo posible desapercibida a los ojos de los "mirones".

Y el resultado final queda a la vista y de pocas palabras se necesita ayudar. Componentes acomodados al espacio con holgura, con una atención al detalle del logotipo de la marca en su posición de origen. Como siempre desde Autolan procuramos que el espíritu del automóvil siga prevaleciendo ante todo.

